Convertidor de XML a PDF: usa nuestra herramienta para hacer la conversión en línea
El portal del SAT y la descarga masiva te entregan el XML timbrado, pero no la representación impresa. Aquí la generas: sube tu archivo y descarga el PDF con el desglose completo de conceptos, impuestos y el código QR de verificación. El XML se lee dentro de tu navegador, así que tus datos fiscales no se envían a ningún lado, y si el comprobante no está timbrado te lo marcamos en vez de darte un PDF que parece válido y no lo es.
El PDF no es tu factura
Conviene tener esto claro antes de nada: el comprobante fiscal es el archivo XML timbrado por el PAC. El PDF es lo que el SAT llama representación impresa, y sirve para archivar, imprimir o enviarle la factura a alguien que no puede abrir un XML. No sustituye al XML para deducir ni para acreditar.
Por eso conviene guardar siempre los dos, y conservar el XML durante el plazo que marca el Código Fiscal. Si borras el XML y te quedas solo con el PDF, en una revisión no tienes comprobante.
Qué incluye el PDF que genera esta herramienta
- Datos del emisor y del receptor: RFC, nombre, régimen fiscal y código postal
- Todos los conceptos con su clave del SAT, cantidad, unidad, precio unitario e importe
- Impuestos desglosados por tasa, con retenciones en líneas separadas
- Subtotal, descuento y total, en la moneda del comprobante
- El Timbre Fiscal Digital completo: UUID, fecha de timbrado, RFC del PAC, números de certificado y sellos
- El código QR que enlaza al portal del SAT para verificar el comprobante
El archivo se descarga nombrado con el UUID del timbre fiscal. Eso hace que puedas localizar cualquier factura después sin abrirla, y que dos archivos nunca se pisen entre sí al guardarlos en la misma carpeta.
Si algo no sale como esperabas
“El XML no es un CFDI.” Casi siempre es porque el archivo que subiste no es la factura. En la descarga masiva del SAT vienen también acuses de cancelación y archivos de metadatos, que son XML pero no comprobantes. Busca el archivo cuyo nombre es el UUID, ese es la factura.
El archivo viene dentro de un ZIP. La descarga masiva entrega un comprimido. Descomprímelo primero y sube los XML sueltos, no el ZIP.
Aparece “BORRADOR – SIN TIMBRAR”. El XML no tiene Timbre Fiscal Digital, así que no fue procesado por un PAC. Suele pasar con archivos de prueba, con borradores exportados desde un sistema de facturación antes de timbrar, o con un XML que alguien armó a mano. Ese comprobante no tiene validez fiscal, y por eso el PDF sale marcado.
El QR no abre la factura en el portal del SAT. Revisa que estés escaneando el QR de un comprobante timbrado y vigente. Un CFDI cancelado se convierte a PDF igual que cualquier otro, porque el XML sigue siendo el mismo archivo: el estatus de cancelación no vive dentro del XML, se consulta en el portal del SAT.
Los acentos se ven raros. Si tu sistema exportó el XML con una codificación distinta a UTF-8, algunos caracteres pueden salir sustituidos. El resto de los datos se lee sin problema.
Esta herramienta genera representaciones impresas a partir del XML que tú subes. Para dudas sobre la validez, deducibilidad o cancelación de un comprobante en tu caso concreto, consúltalo con tu contador o directamente en el portal del SAT.





